F.M.I. (Fábrica de Morosos Incobrables).

Si usted viviese de prestar dinero: ¿le daría a sus clientes consejos para que les vaya cada vez mejor? Algún ingenuo podría contestar en forma afirmativa, razonando que de esa manera se aseguraría el cobro; pero es indudable que esta decisión pondría en riesgo el negocio en el mediano plazo, ya que los deudores, a la larga, no necesitarían más los préstamos.

Si usted viviese de prestar dinero, querría que su cliente gane 100, viva con 30 y le pague a usted 70. O que viva con 20 y le pague a usted 80. O que viva con 10 y le pague a usted 90. Pero si el deudor aprende a ganar 150, y después 200, y más adelante 300, entonces es probable que no necesite más sus servicios.

El FMI vive de prestar dinero a países en problemas. Los dueños del fondo son los países desarrollados, con EEUU y las potencias Europeas (Inglaterra, Francia y Alemania) a la cabeza. Por lo tanto, el negocio es doble: se le pide a los países más chicos que adopten el libre comercio y abran sus fronteras a sus productos, y al mismo tiempo se les exige que no devalúen y que tengan una moneda fuerte. Cuando, como consecuencia de la falta de tecnología, competitividad y apreciación cambiaria estos países necesitan endeudarse para poder seguir el ritmo, les sugieren que lo hagan en el mercado de capitales internacional. Es una cuestión de tiempo hasta que comiencen los problemas y las calificadoras de riesgo (también en propiedad de las potencias) les bajen las calificaciones logrando que nadie más les quiera prestar, esto es, les cierran la canilla de dinero.

Ante esto, los países no tienen otra opción que caer en el FMI, que los espera frotándose las manos.
Claro, nada es gratis, y el fondo condiciona sus préstamos a que los países sigan una serie de consejos de ajuste, políticas contractivas fiscales y suba de impuestos, justamente lo contrario de lo que los libros de texto de segundo año de la carrera de Economía recomiendan para los países con riesgo de recesión.

Al ajuste anunciado por Grecia, la siguieron ahora España y Portugal, que presionados por el FMI deciden hacer lo que a mi juicio es algo así como “cerrar la puerta y tirar la llave por la ventana”.

Lo preocupante es que no queda ya mucho margen de maniobra. La película de los acreedores que mandan misiones a los deudores para controlar que estén viviendo con 10 para pagar 90 ya la vivimos tristemente en la Argentina. Y sabemos, lamentablemente, que no tiene un “final hollywodense”.

Nicolás Litvinoff

Fuente: www.nicolaslitvinoff.net

Europa en su laberinto: quién le debe a quién.

La situación financiera en Europa se vuelve por momentos dramática, ya que los mercados se caen a pedazos desde fines de abril al compás de las noticias que llegan de Grecia.

El Euro sigue cayendo y se encuentra en estos momentos en 1.26 dólares.

Sigo pensando que la única solución a esto es que Grecia pueda realizar políticas monetarias y fiscales expansivas, todo lo contrario a lo que recomiendan desde el BCE y el FMI. El tema es que para poder llevar a cabo esto debería abandonar el bloque Eurozona, y volver a emitir su moneda previa, lo cuál parece hoy en día demasiado complicado, ya que sentaría precedentes para otros países que podrían sufrir el efecto contagio, como España, Irlanda y Portugal.

Pero no veo en este caso solución con salvatajes y menos aún con recorte del gasto público, es como echarle más gasolina al fuego.

Una colega que está en EEUU me envió un interesante chart que estoy compartiendo con ustedes (por si no se ve bien, el link es http://www.dailyreckoning.com.au/images/dr20100505a_lge.jpg) , en donde se puede ver "quien le debe a quién" en este intrincado baile Minué (por lo enredado) que se volvieron las finanzas públicas Europeas.

Si se fijan en Grecia, la mayor deuda la tiene con Francia (75 billones de euros en bonos emitidos por su gobierno), luego Alemania (45 billones) y después Inglaterra (15 billones).

Pero el total de la deuda de Grecia es de 236 billones, insignificante en comparación con la de Italia, el país Europeo más endeudado, que debe 1.4 trillones de euros (511 billones a Francia, 190 billones a Alemania y 77 billones a Inglaterra).

España, que es el que según muchos le seguiría a Grecia en cuanto los inconvenientes para honrar su deuda, debe 1.1 trillones de Euros, y Alemania es el mayor acreedor con 238 billones, seguido por Francia (220 billones) e Inglaterra (114 billones). Pero la cosa se complica un poco al observar que España tiene en cartera bonos italianos por 47 billones de Euros, pero a su vez Italia…tiene bonos españoles por 31 billones de euros.

Este parece ser el motivo de la fuerte caída de las bolsas europeas: imaginemos como pegaría un default de España en Francia. Ahora sumemos un default de Grecia, Irlanda y Portugal (los más comprometidos según los analistas). La sumatoria es de 400 billones de dólares que Francia perdería. Esta es la razón por la cuál, si se fijan en estos días, la bolsa Francesa es una de las más castigadas.

Pero la idea no es ponerse pesimista ni mucho menos. Estamos en una situación que yo pienso que se va a resolver favorablemente por un motivo tan simple como realista: al estar todos tan involucrados, a ninguno le conviene que el otro caiga. Esto no es un juego de suma cero, ningún país europeo gana con la caída del otro, y, por lo tanto, harán lo que sea (respaldados por EEUU y hasta China, que también pierden en la volteada) para salir de esta situación, aunque no será gratuito: el Euro a mi juicio debe seguir bajando y el mercado laboral de la eurozona deteriorándose.

 

Nicolás Litvinoff

Argentina versus Grecia: la previa financiera del mundial 2010.

El próximo Martes 22 de Junio en el estadio de Polokwane, la selección Argentina enfrentará a la de Grecia. Pero el pertenecer ambos países al grupo B de la primera fase eliminatoria del mundial no es lo único que parecen tener en común.
La situación económica, financiera y social de los griegos en la actualidad se parece en demasía a la vivida por los argentinos en el año 2001. A continuación, las justificaciones.

Una panorámica de Grecia 2010.

La tensión social en Grecia continua en aumento al anunciarse nuevos paquetes de ajustes por parte del gobierno, que incluye fuertes recortes de salarios para los empleados estatales y aumento de los impuestos.

“La medidas tomadas hasta ahora son injustas, porque demandan un enorme sacrificio de parte de los trabajadores y deja afuera del mismo a empleadores, hombres de negocios y banqueros, que fueron los que crearon esta crisis” afirmó Stathis Anestis, un vocero de la GSEE, el gremio con más miembros del país.

Mientras tanto, los bonos emitidos por el gobierno siguieron cayendo, aumentando el rendimiento que pagan a los inversores corajudos que se animen a depositar su confianza en este tipo de instrumentos. La YTM (yield to maturity o tasa de rendimiento al vencimiento) de un bono emitido a 10 años se encuentra actualmente en 6.29% y en aumento; una de las tasas más altas de Europa.

Los credit defaults swaps de la deuda griega se encuentran actualmente en 296.5 puntos, lo cuál quiere decir que cuesta 296.500 dólares al año proteger deuda griega por 10 millones de dólares.

Como es de esperar, las predicciones de los analistas en cuanto al crecimiento de la economía distan mucho de ser auspiciosas: el Deutsche Bank predice una contracción del 4% del PBI griego para el 2010, el doble de lo que resultó siendo en el 2009.

El Euro (la moneda que adoptó Grecia al incorporarse a la Comunidad Europea) se devaluó más de 5% desde el comienzo de la crisis, pero esta devaluación es marginal comparado con lo que seria necesario que se deprecie la moneda para que el país pueda ganar en competitividad y aumentar sus exportaciones en post de vislumbrar una luz al final de un túnel que luce cada vez más negro.

Una retrospectiva de Argentina 2001.

En el año 2000, la situación de la Argentina era muy similar a la descripta anteriormente. Si bien no pertenecía a ninguna comunidad que la comprometa a atar su moneda y no devaluar, el sistema de convertibilidad adoptado en los años 90 hacia que esta opción resultase demasiado costosa y, de hecho, haya sido negada por el presidente de turno (Fernando De la Rúa) hasta el momento mismo de su destitución.

Anteriormente, José Luis Machinea, ministro de Economía había implementado una rebaja salarial a los empleados del sector público que osciló entre el 12% y el 15 %, que no sirvió más que para caldear los ánimos a tal punto que tuvo que renunciar a su cargo en 2001, antes del estallido social que “se llevó puesto” al presidente De la Rúa.

La solución que aplicó este país fue devaluar su moneda (atada hasta ese entonces al dólar americano) para dejarla fluctuar libremente en el mercado, lo cuál produjo un año de gran agitación social (el 2002) y luego el comienzo de un crecimiento económico prácticamente sin precedentes en la historia del país que se mantiene hasta el presente.

Esta medida (que incluyó además el anuncio de default de la deuda contraída que luego fue renegociada con los acreedores) fue sin duda traumática en su momento, pero posibilitó un marcado aumento del turismo y de las exportaciones que incentivaron el aumento de reservas de divisas fortaleciendo las bases de la macroeconomía y aumentando el empleo y el consumo.

No esperes resultados distintos si seguís accionando siempre de la misma manera.

La situación del país Europeo parece estar en un punto de ebullición que podría explotar próximamente. Desde mi punto de vista, es poco razonable pensar que las medidas de ajuste que se están implementando puedan llegar a funcionar cuando no lo hicieron prácticamente en ningún caso en la historia económica moderna.

La presión de los oficiales de la Comunidad Europea para que Grecia baje su déficit fiscal al 8.7% este año (cuando en 2009 fue de 12.7%) tiene pocas chances de salir airosa: cualquier estudiante de economía de 3 año sabe que la peor receta para un país que está entrando o se encuentra ya en recesión es ajustar su gasto público y subir sus impuestos.

En todo caso, la medida tendría que ser precisamente la inversa seguida de una devaluación de su moneda (en el caso de Grecia, el abandono del Euro y la vuelta a su vieja moneda) pero claro, eso significaría primero una ruptura con el resto de los países de la Eurozona, cosa que sus gobernantes parecen estar tratando de esquivar cueste lo que cueste.

Nicolás Litvinoff

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